PRESENTACION

Como corresponde a estos tiempos, nos hemos metido de lleno en el fenómeno de los blogs, pero no lo hacemos con fines personales o de negocios, sino para discutir, escribir, opinar y denunciar sobre todo lo que pasa en nuestro Apurímac. Sobre este querido DIOS QUE HABLA , que en los últimos tiempos ha sufrido, desde dentro y fuera, un feroz embate destinado lograr su anhelada ruptura. No porque la historia de sus pueblos, encaminados a un mejor porvenir, así lo quisieran; sino por quienes desean codiciosamente apoderarse, sin más ni más, de sus recursos minerales e hidroenergéticos, contando con la complicidad de los corruptos de Lima, es decir, con los grandes artistas de los faenones y por sus yanaconas de turno a quienes por desgracia y equivocadamente hemos elegido.

Este blogs quiere contribuir con el deber que tenemos todos de preservar la unidad de Apurímac, por eso es que poco a poco estaremos observando y evidenciando nuestras carencias y publicando hechos que contradicen el Estado de Derecho y la Gobernabilidad, y siempre que tengamos noticias ciertas estaremos denunciando las arbitrariedades y abusos que contra su patrimonio económico, social, natural y cultural, cometan propios y extraños.

Solo esperamos tu contribución con las críticas sanas a nuestra preocupaciones y sobre todo esperar que publiques tu propio blog sobre el mismo gran tema: APURIMAC, para que juntos (ojala seamos muchos) podamos mejorar y en algunas oportunidades enderezar nuestros andares por esta tierra milenaria.



sábado, 13 de marzo de 2010

EL MARIÑO HUELE A MIERDA

(Poema ecológico)

Feliciano Mejía

En la casa blanca, de balcones de madera,
en mi casa, en la cuadra Uno,
del número 100 de la ancha avenida Arenas,
en el punto exacto en que nací, mi Paqarina,
Don Sr. Alcalde, escrito de azul, en la pared está:
"Toño Valverde, traidor y violador”,
y una flecha gorda, apuntado hacia los cerros, marcado está:
"embellece tu ciudad, Municipio de Abancay", mi apreciado
Don Sr. Alcalde, así está.
Bajando la ladera de cemento, ahí nomás,
el Mariño baja como un hilo de orines con pus nacida de una pinga
carcomida por el chancro.

No, Sr. Alcalde, no.

Yo nací un día en que dios estaba alegre,
feliz,
masturbándose,
pues no tenía mujer hermosa disponible.
Yo nací, y tengo entera mi Paqarina en Abancay, Sr. Alcalde.
("Sexo, alcohol y tabaco, te ponen guapo") (*)
El Mariño está cercado por un mar de calaveras
de montones de ripio, de desmonte y de basura
que chorrea en el acantilado
como gigante diarrea de gigante,
de gigantes diarreas de pájaros asesinos.
No, señor Alcalde, no. Yo no atraco
Si es Ud. patriota de la Patria.
Si es usted rosado, verde o rojo 1indo,
así será, pues, cómo será, pues;
si Ud. quiere pintar la Patria de Rojo,
si Ud. quiere una Patria Roja,
¿por qué mierda mi Mariño huela a mierda?
Yo le ví a Ud. en su despacho, como un toro alegre y colorado
con su bigotito hirsuto, contento con su pipa cervecera.
¿Y mi Mariño, señor, con sus piscinas podridas, diga Ud.?
Una piscina cuadrada con agua y cercada con cuatro paredones
blancos donde dice chiquito al centro “Esparcimiento Chama's",
así en inglés,
y gigante como el culo de la negra más bella del mundo,
gigante como la cardán de un burro: CUSQUEÑA,
la cerveza
Que nació en el Cusco y hoy pertenece a E.U. Sr. Alcalde.
y un cartelón de DISFRUTE COCA COLA COKE, Mr. Alcalde,
un cartelón inmenso de la puta madre, Sr. Alcalde,
junto a la piscina cuadrada y con agua,
y la otra, como un circo romano diminuto lleno de mugre,
de papeles, de estiércol y latas chancadas, sin una gotita
de agua, mi apreciado y querido señorito Alcalde.

He caminado por el atardecer adentrándome en la noche
por la triste carretera al borde del Mariño
que parece una larga baba desgastada
entre las piernas de una mujer
podrida en su vagina.
Perdonando las palabras, mi querido amigo Alcalde,
y con todo mi respeto:
¿Dónde chucha están los soles gastados en los carros
que recogen la basura?
Con todo mi cariño, Sr. Alcalde: Junto a ese Mariño ¿existe Ud.?

Y busqué, adentrándome en el aire verde del anochecer,
Las tres piscinas Rinón que conocí:
de fondo azul y aguas verdes, libres
en un campo de pasto verde bajo el sol,
libres y gratis para el pueblo
donde mi piel cansada bañé agradecido a los molles
y al Ampay, Y nada hallé.
Solo tres paredones de adobes cuidando un pampón de caliche
En cuyo medio una piscina en forma de riñón
tenia la forma de un molar podrido y ratas de la noche
correteando por el fondo

No le miento, mi amigo edil, he caminado
bajo las nubes negras en la noche al borde del Mariño,
caminé como un pendejo y como un entero gran cojudo,
caminé hasta que me dolieron los dos testículos gordos
que me cuelgan y poseo, mi Burgomaestre amigo,
¿PARA ESO?

Quise lavar mis pies en las aguas del Mariño,
Y EL Mariño apesta a caca, mi nunca más apreciado Alcalde.
y aún así y a pesar de todo, me lave como debe ser,
Y hoy mis pies andariegos huelen a entera mierda, mi Alcalde.

Mañana me iré a Francia y después debo llegar
a la tórrida Marruecos. Y mis pies seguirán oliendo a mierda
en plena Europa
y a mierda en el norte de Africa.

Sr. Alcalde, fui a mi río después de 20 años de vagar
Por Berlín, la cervecera y me fumé un Goulase junto al río Rin,
por la chiquita Amsterdan de la picante ginebra y de canales
lujuriosos y oleosos del río Amstel
atravesando el corazón de la ciudad
por las calles empedradas de Bruselas,
por la pesada y carcomida Roma (el Papa se rascaba
la entrepierna y se olía los dedos
mientras yo miraba meditando sobre el río Tíber),
por las agrietadas calles de París y mirando el canalizado Sena
sentí los ronroneos de moscardones de Tamburco,
por la pétrea y olorosa Sicilia (hice el amor, ahí, en una gruta
de la playa de Marina de Ragusa con mi trasantepenúltima mujer),
Por las lomas ondulantes de la eterna San Francisco, (cómo oía el gemir
de las sirenas de los barcos en Oakland)
por las calles cuadradas de los Angeles donde se pudre la uva
(su riachuelo está encementado y tiene el aroma
de toalla higiénica de mujer en el tercer día del periodo);
he hablado con los derviches de Fez,
con los kabiles de Argelia he danzado,
y con los corpulentos Iowas en los campos de Coalinga,
y con los Siux en las planicies de Kanoga Park,
y con los serenos Shipewas en los sembríos de Texas
y tomé sus tragos;
y en Guatemala probé la alegría de los Sutuiles,
en Barranquilla, junto al río Magdalena, en el puerto
de Bocas de Ceniza me emborrache con el aguardiente Grinssstaaaaiii
al lado de los campamentos de las FARC y los del ELN
y quiza me cruce con eloos an las húmedas calles de Bogotá,
y en Quito bailé rico y escribí un poema bacán
al borde del río Guayas oyendo la hermosa
y dolorida voz de Julio Jaramillo en Guayaquil caliente,
como juergueé en Copacabana al pie del lago y me palee
con un jijunagramputa policía boliche,
y en Lima de olor a ratones y orines
escupí sobre el pobre y tuberculoso río Rímac.
Y hoy que volví a Abancay para tirar mis penas en las aguas de mi río,
yo, hoy que quise llorar a gritos para lavar mi alma,
sólo encuentro mi Mariño convertido en un ano purulento
que será su epitafio para Ud. si no lo enmienda de inmediato.

¿Cómo decirle Padre a mi río
si huele a lepra¡

Hoy agarro mi mochila y mis chivas
y mi nombre y mi matraca.
y me voy otra vez a recorrer los cuatro horizontes del mundo.
Cuidadito, mi Sr. Alcalde si vuelvo de nuevo.
Cuidadito si vuelvo a encontrar mi río así
hecho un pobre mendigo carachoso.
Me dolería más que a Ud., el romperle los dientes
o el culo, mi querido y nunca tan apreciado Sr. Burgomaestre.

¡Ah, la chucha!

Felizmente, mirando al Pachachaka, brillaba Marte
esa noche en que fui por el Mariño,
felizmente, aún tapada por las negras nubes, la luna,
trome y bien putona brillaba, velada, por la ruta de Saiwite.
Felizmente. Eso me salvó y quizá lo salvó a Ud. Sr. Alcalde.
Eso me ayudó a chakchar sobre una piedra
blanca del Mariño.
y me fumé un cigarrillo Inka, de los buenos,
sin filtro, que ya casi no se encuentran.
y hablé con el tizón de mi cigarrillo, en el centro de la oscuridad.
Y, a pesar que no pude ni hablar ni llorar con el Maríño,
Sr. Alcalde, salí fortalecido,
y me fui, y me estoy yendo, y me iré.

Hasta pronto y hasta siempre, "porsuepuestamente". Habráse visto.
Adios seño Alcalde.
Cuando escriba mande una talega de cancha con su duro cachi kurpa.

Abancay, 18 de Setiembre de 2002.
8.45 p.m.

(*) Frase copiada del espaldar de una banca en la plaza de Abancay.

Feliciano Mejía (peruano-francés, Abancay-Perú) ha publicado: POEMAS RACIONALES (premio Juegos Florales de San Mareos 1971), TIRO DE GRACIA siete ediciones), CÍRCULO DE FUEGO (dos ediciones, 1982), KANTUTA NEGRA (1991), EL PAÍS DE LOS SUEÑOS (dos ediciones, 2001-2002, Ed. Norma). Poemas suyos aparecen en: "Le Journal des Poetes", Nro. 7 (traducción del poeta belga Mareel Hennart), Brusela, Bélgica., "Kurpil", Nro. 6, Guipúzcoa, España, "Ins')la", Nros. 332-333, Madrid, España, "Tribaal", poemas en holandés, 1983. ANTOLOGIA DE LA POESIA PERUANA de Alberto Escobar, tomo 1I, Ed. PEISA. ANTOLOGIA DE LA POESIA PERUANA DEL SIGLO XX de César Toro Montalvo. ANTOLOGIA DE LA POESIA PERUANA CONTEMPORANEA de Luis Falla y Sonia Luz Carrilld. EL CORAZON DEL FUEGO: HORA ZERO de Manuel Velásquez Rojas. ESTOS 13 de José Miguel Oviedo, Ed. Mosca Azul. "Amaru" Nro. 13. "Aravec" Nro.3. LE LIVRE INMEDIA T DU TEPOTZTLAN de Serge Pey, Ed. Tribu, Toulouse, 1986. Sus poemas han sido traducidos al alemán, francés, árabe, holandés, inglés y otros. Marjolein Hoberger tradujo el libro TIRO DE GRACIA al holandés (Ed. Drukkereij PET).

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